miércoles, septiembre 03, 2008

UNA PALABRA NO DICE NADA

A veces cuando los pájaros se suicidan desde las nubes, mi corazón salta a borbotones de chocolate,

Las manos se me entumen con la mirada de Dios y mis palabras caen desde mis labios.

Señor dame la fuerza para caer suavemente en la cabezas de los hombres,

Dame la sabiduría para comprender el oleaje de los mares.

¿Adonde va el agua del mar, cuando baja la marea?

¿Adonde van las nubes cuando mojan mi espalda?

¿Adonde van las palabras cuando dicen lo que sienten?

Que puedo hacer, sólo caerme de bruces sobre mi boca y romperme la cara con mis palabras.

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